DOCUMENTO CONPES 2801

23 de agosto de 1995

 

 

ESTRATEGIAS Y ACCIONES PARA FOMENTAR EL USO EFICIENTE Y RACIONAL DE ENERGÍA

 

Este documento somete a consideración del CONPES las estrategias para promover el uso racional y eficiente de energía -URE- en el país, y algunas acciones que deben adelantarse en busca de este objetivo, sin afectar los niveles de bienestar del usuario y propiciando atenuar el impacto ambiental por el uso de la energía.

 

I. ANTECEDENTES

La búsqueda de la eficiencia y del uso económico de la energía surge en la medida en que se experimenta un alto crecimiento de demanda, importantes limitaciones de financiamiento, mayor conciencia de conservación ambiental, y redefinición de las funciones de los sectores público y privado en el proceso de desarrollo. Lo anterior implica atender problemas de desperdicio de energía tanto en la producción como en el consumo final, de inadecuada utilización de energéticos para los diferentes usos, de fijación de precios de la energía, de carencia de mecanismos para el control o la regulación de las empresas de suministro de energía, y de obstáculos institucionales, tecnológicos y culturales.

La eficiencia en el consumo energético del país no ha alcanzado los niveles deseables. Así, la intensidad energética de la economía colombiana   (3.05 Kbep  /MU$) ha permanecido en niveles superiores al promedio latinoamericano (2.71 kbep/MU$), y muy por encima de los niveles alcanzados en países como Argentina (1.90 kbep/MU$), Chile (2.4 kbep/MU$), Ecuador (2.6 kbep/MU$) y Brasil (2.80 kbep/MU$).

En cuanto al consumo de energía eléctrica se observan: a) elevados niveles de pérdidas en los sistemas de transmisión regional y de distribución; b) baja eficiencia del parque térmico actual;

c) alto consumo de energía en horas pico respecto al promedio ; d) excesivo consumo de electricidad para procesos de cocción y calentamiento; e) ineficiencia en los aparatos que consumen energía eléctrica; y f) falta de información y aplicación de tecnologías disponibles. Con relación al consumo de los demás energéticos, se observa una excesiva participación de la leña en el balance energético del país, y el desaprovechamiento del uso de combustibles más económicos, eficientes y limpios en el sector transporte.

De otra parte, han sido insuficientes las acciones adelantadas en el país, dirigidas a fomentar el uso racional y eficiente de energía . Entre éstas, se ha trabajado principalmente en la realización de estudios, reformas institucionales y campañas publicitarias.

 

II. ESTRATEGIAS Y ACCIONES PARA EL AHORRO DE ENERGÍA

En la formulación de estrategias para el uso racional y eficiente se han examinado opciones tanto desde la perspectiva de la oferta como de la demanda, fijando prioridades de acuerdo con los principales impedimentos observados al mejoramiento de la eficiencia.

La estrategia propuesta comprende tres componentes: 1) orientación de la demanda de energía eléctrica; 2) optimización de los procesos de generación, distribución y uso de la energía eléctrica; y 3) sustitución de energéticos.

 

A. ORIENTACION DE LA DEMANDA DE ENERGÍA ELÉCTRICA

Esta estrategia comprende un conjunto de acciones orientadas a inducir a los consumidores a mejorar sus hábitos de consumo, a invertir en procesos y equipos eficientes, y a optimizar el uso de la infraestructura existente. De esta forma, la orientación de la demanda puede considerarse como una fuente adicional y más económica que la construcción de proyectos de generación eléctrica o la repotenciación del parque existente.

Las acciones a seguir deberán acompañarse de: a) la implantación de esquemas tarifarios horarios y estacionales para grandes consumidores, de manera que el consumidor tenga una opción más económica y eficiente de acuerdo con las horas en que consume; b) la asesoría y estímulo al usuario en el uso adecuado de los sustitutos de la energía eléctrica; y c) la promoción de la eficiencia en procesos y equipos.

El conjunto de estas acciones permitirá ahorrar hasta 5% de la demanda de energía eléctrica en el año 1998
, que corresponde aproximadamente 2.700 GWh/año, tal como se muestra en la gráfica que compara la demanda de referencia con la demanda esperada con las medidas de uso racional de energía presentadas en este documento.


 1. Administración de la demanda residencial

El consumo de energía eléctrica del sector residencial representa 48% de las ventas de  energía eléctrica del país   y, de este, 20% del consumo corresponde a iluminación.

Adicionalmente, si se considera el consumo en iluminación del sector comercial e industrial, se estima que 12% de la demanda de energía eléctrica total del país (4900 GWh/año en 1995) está destinada a iluminación.

En este aspecto, se ha establecido un potencial de ahorro en iluminación cercano a los 1300 GWh en energía y de 623 MW en potencial , mediante la sustitución de iluminación tradicional incandescente por bombillas compactas en los sectores residencial, comercial e industrial. Una bombilla incandescente tradicional se puede reemplazar por una bombilla fluorescente compacta de 18 - 20 W, con lo que se consigue un potencial de ahorro de 50 W en promedio por punto de iluminación. Adicionalmente, la vida útil de las bombillas tradicionales es en promedio 700 a 1.000 horas y la de las compactas de 8.000 a 10.000 horas.

Con base en lo anterior, se propone que el INEA lidere un programa piloto de sustitución de cerca de dos millones de bombillas incandescentes a nivel residencial, comercial e industrial por lámparas compactas de alta eficiencia, donde esta sustitución representa beneficios para el usuario, las empresas y el país . Este programa supone  adelantar las siguientes actividades por parte del Ministerio de Minas y Energía, el INEA y las empresas del sector eléctrico:

- Difusión del programa por diferentes medios de comunicación. 
- Envío de información a los usuarios sobre este programa y realización de encuestas sobre su aceptación y participación. 
- Creación de una fiducia con recursos de crédito FEN, que permita ejecutar el programa rápidamente, y el acceso a estos recursos por parte de empresas con dificultades financieras. Esta fiducia tendrá el mandato de comprar luminarias y otorgarsubpréstamos a todas las empresas del sector. 
- Envío de bombillas a los usuarios que voluntariamente lo soliciten mediante consulta adjunta al recibo de pago, y cobro a través de factura de energía con un período de financiación que permita su repago con los ahorros obtenidos. 
- Seguimiento del comportamiento de la demanda con esta sustitución y continuación del programa de sustitución.

Con este programa piloto, cuya duración se estima en un año y su costo en US$ 16 millones, se busca ahorrar cerca de 130 GWh/año y 70 MW-pico, que representan cerca de 1% de la demanda máxima del sistema.

2. Sustitución de las luminarias en alumbrado público

Se estima que en el país están instaladas aproximadamente 1.5 millones de luminarias, de las cuales 80% son de mercurio, 5% incandescentes y 15% de sodio (eficientes), lo que representa una demanda de potencia de 205 MW y un consumo anual de 898GWh. (equivalente a 2% de la demanda total del país).

El potencial de ahorro máximo que se podría esperar con el reemplazo de 1.2millones de luminarias de mercurio y 75 mil incandescentes, por equivalentes de alta eficiencia, sería de 280 GWh en energía y 150 MW en potencial, lo que hace recomendable adelantar la sustitución de luminarias ineficientes para alumbrado público. Este programa será liderado por la Dirección General de Energía Eléctrica del Ministerio de Minas y Energía y el INEA, y tendrá una duración máxima de tres años. Para su financiación, además de los recursos propios que destinen las empresas, se podrá acceder a las líneas de crédito que destinará la FEN.

3. Apoyo de gestión de carga eléctrica en el sector industrial

El potencial de ahorro de energía en la industria se ha estimado en 14% para los combustibles y 9% para la energía eléctrica. Para promover estos ahorros, el INEA y el Ministerio de Desarrollo liderarán un programa tendiente a asistir al sector industrial en actividades de modernización de procesos, adquisición de nuevas tecnologías, sustitución de energéticos y cogeneración, prioritariamente en los sectores energointensivos. El Ministerio del Medio Ambiente apoyará esta iniciativa a través de los centros de acopio de tecnologías limpias y el IFI establecerá una línea de crédito para reconversión industrial  con beneficios ambientales.

4. Campañas de divulgación de uso racional de energía eléctrica

Los dos programas básicos que se deben continuar y reforzar como parte de la estrategia de divulgación son los siguientes:

a. Intensificación de campañas sobre ahorro y uso eficiente de energía eléctrica por radio, televisión y prensa, en busca de un cambio en los hábitos de consumo. En este proceso, el Ministerio de Comunicaciones e Inravisión deberán brindar apoyo al programa.

Tal como ha sucedido en el pasado, esta acción requiere la participación de las empresas del sector eléctrico, así como del INEA, entidades privadas y medios de comunicación que deseen unirse a esta campaña y que han expresado su voluntad para ello. Por sus características deberá ser permanente y acompañada de acciones concretas, facilitándoles a los consumidores los dispositivos y medios para realizar y conocer los ahorros.

Algunas de las actividades en este sentido son: a) la emisión de mensajes sobre los niveles de consumo de energía en diferentes instantes de la hora pico ; y b) continuación de las campañas comerciales de "mejor úsala mejor" y "Apague algo", e introducir una nueva sobre "conservación de microcuencas y embalses", entre otras.

b. Divulgación en escuelas y colegios sobre el tema del uso racional de energía. Para tal efecto se propone que el Ministerio de Minas y Energía y el INEA, en coordinación con el Ministerio de Educación Nacional, introduzcan en el segundo semestre de 1996, el tema de uso racional de energía en la cátedra de educación ambiental en los grados quinto y sexto de escuelas y colegios del país. Con este propósito, el INEA deberá editar cerca de 1.2 millones de cartillas ilustrativas, con un costo cercano a $250 millones, los cuales ya se encuentran incluidos en el anteproyecto de ley de presupuesto de la nación del año 1996. Adicionalmente, las CAR desarrollarán programas de educación ambiental no formales, para lo cual cuentan con recursos del programa de educación y concientización ambiental del Plan Nacional de Desarrollo.

5. Arquitectura Solar

El INEA, con el apoyo de las asociaciones gremiales de ingenieros y arquitectos, deberá liderar el diseño de las normas y los mecanismos necesarios para garantizar que en la construcción de nuevos proyectos se incluya la componente energética que permita lograr un adecuado aprovechamiento de los recursos solares para iluminación, calentamiento de agua y ambiente.

Para que estas normas cobren importancia, el INEA deberá darlas a conocer masivamente con el fin de que los urbanizadores conozcan el valor de estas variables en el diseño y construcción de inmuebles.

 

B. OPTIMIZACIÓN DE LOS PROCESOS DE GENERACIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE ENERGÍA ELÉCTRICA

Esta estrategia comprende acciones en reducción de pérdidas en distribución y en la generación de energía eléctrica, mediante la utilización de recursos y tecnologías de conversión más eficientes y menos contaminantes.

1. Reducción de pérdidas de energía eléctrica en distribución

Durante los primeros años de ejecución del Plan de Emergencia de Recuperación de Pérdidas y Cartera se logró reducir el índice de pérdidas del sistema nacional, de 24.4% en  1988 a 21.1% en 1991. Sin embargo, la falta de gestión de la mayoría de las empresas distribuidoras permitieron que las pérdidas se incrementaran nuevamente a 22.5% en 1995.

Con el fin de retomar en toda su magnitud el control de pérdidas, se plantean metas de pérdidas para las empresas del sector eléctrico, tendientes a reducir este índice a 19% en el año 1998 (Anexo No. 1), para cuyo cumplimiento se considera necesario adelantar las siguientes acciones:

a) Reactivar el Comité de Pérdidas y asignar su coordinación a la Dirección General de Energía Eléctrica del Ministerio de Minas y Energía, con el apoyo de ISA.